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Soft Secrets: Construcción de la plantación
La mejor ubicación para un cuarto de cultivo es un rincón oscuro o un sótano, donde sea fácil mantener una temperatura constante a lo largo del año. Los sótanos suelen estar bien aislados con paredes y suelos de hormigón, y se pueden esconder o camuflar con trastos viejos, dobles paredes o material de bricolaje. Se consigue aún más seguridad instalando una puerta falsa en un armario. El cuarto de cultivo se sitúa detrás de la puerta secreta. Otra buena ubicación secreta, excepto por el posible aumento de temperatura, es el ático. Pocos se aventuran hasta un ático de difícil acceso. Algunos cultivadores emplazan sus plantaciones bajo una trampilla cubierta por una alfombra.
La ley no puede utilizar la factura eléctrica como única prueba acusatoria, pero sí puede añadirla a otras “evidencias”, como restos visibles de una plantación, señales de cambios térmicos, testimonios de soplones, etc., para conseguir un registro. Mientras no se venda o enseñe la marihuana cultivada a ningún chivato, no tiene por qué haber razones para suscitar sospechas. La tecnología térmica es fácil de ocultar. Basta con encender las luces durante las horas diurnas, para confundir. O, enfriar y expulsar el aire por debajo del bien aislado cuarto de cultivo, para que no deje un rastro de calor.

Esta vista de un sótano muestra una escena real. Las plantas sobre las mesas se mantienen calientes y son fáciles de mantener.

Las dependencias exteriores, garajes o graneros no adosados a la casa, son algunos de los peores sitios para ubicar una plantación de cannabis. Los ladrones y las fuerzas del orden no suelen considerarlos allanamiento de morada, mientras que se cortarían mucho más para entrar en un domicilio. La seguridad mejora mucho cuando la plantación está dentro de la casa.
Aunque menos frecuentes, también existen cultivos sobre ruedas. Algunos cultivadores ingeniosos han reconvertido caravanas y autobuses en cuartos de cultivo. Uno de mis favoritos estaba en un trailer trucado. Otro estaba en un yate de 18 metros.
El tamaño del cuarto determina el tamaño y la cantidad de lámparas. Las lámparas de HID, que funcionan muy bien con la marihuana se encuentran disponibles en voltajes de 150, 175, 250, 400, 600, 1000 y 1100. Los voltajes menores (150- 400) van bien para armarios o espacios reducidos (0’8-2 metros cuadrados). Utiliza bombillas de 600 vatios en adelante para zonas más amplias. Los dibujos muestran varios planos de cuartos de cultivo. Como se ve, existen unos puntos básicos para el diseño y la producción de cuartos de cultivo. La mayoría de cultivadores empieza con una plantación en una sola habitación. Después de la recogida, introducen una nueva plantación de clones. El fotoperiodo vuelve a programarse a 18 horas, y el ciclo continúa.
Las plantaciones más productivas utilizan dos cuartos. El primero es para el crecimiento vegetativo, las plantas madre, y los clones en proceso de arraigo. Este cuarto debe medir una cuarta parte del otro, el de floración. Cuando se ha recogido la cosecha del cuarto de floración, se trasladan a éste las plantas del cuarto vegetativo.
Se consigue una super-productividad con una cosecha perpetua. Todos los días o semanas se sacan varios clones. Todos los días se cosechan varias plantas. Por cada planta cosechada, un nuevo esqueje se pone en su lugar.

Esta plantación de interior consta de un gran cuarto de floración, un cuarto de crecimiento vegetativo y una cámara para los clones.
Puesta en marcha del cuarto de cultivo paso a paso
Hay que dejar listo el cuarto de cultivo antes de poner las plantas. La construcción requiere espacio y planificación. Un cuarto a medio construir supone un entorno terrible para las plantas. Una vez construido y totalmente operativo, estará listo para recibir a las plantas.
Primer paso: Elige un espacio poco o nada concurrido. Un rincón del sótano o un dormitorio en desuso son perfectos. Una lámpara HID de 1000 vatios, bien colocada, iluminará eficazmente un cuarto de 1’8 x 1’8 m. La lámpara debe situarse al menos a una altura de 1’5 m. Recuerda que las plantas en contenedores se sitúan a 30 cm del suelo, y que la lámpara necesita otros 30 cm de espacio desde el techo. Eso deja a las plantas un margen de unos 90 cm para crecer. Si el cultivo está en un cuarto con el techo más bajo, se puede hacer mucho para remediar la pérdida de altura, incluyendo clonación, curvado, podas y utilización de lámparas con menor voltaje.
Segundo paso: Aísla bien el cuarto, si no lo está ya. Elimina cualquier cosa que no pertenezca a la plantación. Muebles, trapos y cortinas pueden albergar hongos. Un cuarto aislado permite un control preciso de todo lo que entra o sale, aparte de todo lo que ocurre dentro. La mayoría soluciona este aislamiento por medio de paneles de contrachapado o fabricando paredes de plástico y pintando las paredes de blanco. Hay que asegurarse de que no se ve luz desde fuera. Para cubrir una ventana, por ejemplo, hay que hacerlo discretamente, que no parezca condenada. A veces se pintan para disimular, o se colocan libros y otros efectos personales para que desde fuera parezca una habitación normal. Por la noche, las luces brillantes en ventanas descubiertas son como un señuelo para vecinos curiosos o ladrones.

Tómate un tiempo para construir tu cuarto de cultivo, de modo que todo el espacio se utilice con eficiencia.

Una sóla lámpara MH de 1000 vatios basta para hacer crecer suficientes madres, clones y plantas vegetativas que soporten 4000 vatios de lámpara de floración HID. Este diseño perimite eliminar los olores fuertes hacia arriba, hasta ser evacuados a través de los ventiladores del tejado. Una tercera zona del ático se utiliza para amortiguar el calor en climas cálidos.

Esta plantación de armario tiene todo lo necesario para una buena cosecha: luces, ventiladores, y cannabis. Una lámpara HID de 400 vatios ilumina el espacio superior de floración (90 x 120 cm), y dos CFl de 55 vatios en un reflector iluminan las madres y los clones en este sistema de cosecha perpetua.

A esta plantación en ático se accede por medio de una escalera plegable. El cultivador utiliza el espacio muerto encima de la plantación para que el generador de ozono renueve el aire antes de expulsarlo.
Tercer paso: Cubre las paredes, el techo, el suelo -todo- con material reflectante, como pintura blanca o Mylar. Cuanta más reflexión, más energía disponible para las plantas. Un buen material reflectante
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